Existe una creencia muy arraigada en el sector de la rehabilitación que sostiene que, para disfrutar de una vivienda inundada de luz, es inevitable sacrificar el confort térmico. Durante décadas, los grandes ventanales fueron sinónimo de frío en invierno y un calor sofocante en verano debido a la baja eficiencia de los materiales de la época. Sin embargo, la arquitectura actual ha logrado resolver esta dicotomía mediante la integración de perfiles de alta resistencia y vidrios tecnológicos que actúan como una verdadera barrera energética.
En Tancaments entendemos que una ventana no debe ser simplemente un hueco en la fachada, sino un sistema de ingeniería capaz de gestionar la energía. La clave para maximizar la entrada de claridad sin perder aislamiento reside en la elección de perfiles de sección reducida. Al optar por sistemas de hoja oculta o diseños minimalistas, conseguimos que la proporción de vidrio sea significativamente mayor sin comprometer la estructura del cerramiento. Estos marcos, aunque más esbeltos a la vista, cuentan con complejas cámaras de aire internas que rompen el puente térmico, permitiendo que la estancia mantenga su temperatura independientemente de lo que ocurra al otro lado del cristal.
El papel del vidrio en la eficiencia lumínica
El verdadero protagonista en la gestión de la luz es, sin duda, el vidrio de control solar selectivo. A diferencia de los cristales convencionales, estos incorporan capas microscópicas de óxidos metálicos que actúan como un filtro inteligente. Su función principal es dejar pasar la luz visible para iluminar el hogar, mientras rechazan la radiación infrarroja que transporta el calor. Esto permite disfrutar de un salón bañado por el sol sin sufrir el incómodo efecto invernadero, algo vital en orientaciones con mucha exposición. Además, su propiedad bajo emisiva retiene el calor interno durante los meses fríos, lo que se traduce en un ahorro directo en las facturas de climatización y una mejora drástica en la etiqueta energética de la vivienda.
Más allá del cristal, es fundamental no olvidar que el aislamiento total solo se consigue mediante una estanqueidad impecable en los puntos críticos de contacto. De nada sirve el mejor material si el aire se filtra por las juntas de cierre o por una instalación deficiente. Por ello, la integración de herrajes perimetrales de alta calidad es innegociable, ya que aseguran que la hoja presione de forma uniforme contra el marco en todo su contorno. Al combinar una entrada de luz generosa con un silencio absoluto y una temperatura estable, transformamos cualquier habitación en un refugio de bienestar real y duradero.
Cómo influyen las ventanas en el confort y el ahorro energético del hogar
Las ventanas no solo determinan cuánta luz natural entra en una vivienda, también juegan un papel clave en el aislamiento térmico, acústico y el consumo energético. Una elección adecuada puede marcar la diferencia entre una casa eficiente y una con pérdidas constantes de calor o frío.
Desde el punto de vista térmico, una ventana mal aislada puede ser responsable de hasta un 30 % de las pérdidas energéticas de un hogar. Por eso, los sistemas actuales incorporan soluciones como:
- Vidrios dobles o triples con cámara que reducen la transmisión térmica.
- Perfilería con rotura de puente térmico, esencial tanto en PVC como en aluminio.
- Cierres herméticos y herrajes de precisión que evitan filtraciones de aire.
En cuanto a la luz natural, una ventana bien diseñada permite aprovechar mejor la iluminación diurna, lo que no solo mejora la sensación de amplitud y bienestar, sino que también reduce la necesidad de iluminación artificial durante gran parte del día.
Además, el aislamiento acústico cobra especial importancia en entornos urbanos. Ventanas de altas prestaciones ayudan a crear espacios más tranquilos, favoreciendo el descanso y la calidad de vida en el interior de la vivienda.
Invertir en ventanas eficientes no es solo una mejora estética: es una decisión que impacta directamente en el confort diario, el ahorro en la factura energética y la revalorización del inmueble.

Consideraciones técnicas para la instalación
Para aprovechar al máximo estos sistemas, es recomendable analizar la orientación de la fachada antes de elegir el tipo de vidrio. Por ejemplo, en las caras de la vivienda que reciben sol directo durante muchas horas, un vidrio con un factor solar bajo evitará el sobrecalentamiento sin necesidad de recurrir a persianas o cortinas tupidas que oscurezcan el interior. Asimismo, la elección del color del perfil interior influye en la percepción de la luz; los acabados claros ayudan a rebotar la claridad hacia las paredes laterales, amplificando la sensación de espacio incluso en estancias de dimensiones reducidas.
En definitiva, la ventana perfecta es aquella que desaparece visualmente para dejar paso al entorno.
| Factor Clave | Innovación Técnica | Beneficio para el Hogar |
| Diseño de Perfil | Marcos de sección reducida o hoja oculta. | Aumenta entre un 10% y 15% la superficie de entrada de luz. |
| Tecnología de Vidrio | Cristal de control solar selectivo y bajo emisivo. | Filtra el calor solar en verano y retiene la calefacción en invierno. |
| Eficiencia Energética | Ruptura de puente térmico en perfiles de PVC o Aluminio. | Reduce el consumo en climatización y mejora la etiqueta energética. |
| Confort Acústico | Herrajes perimetrales con múltiples puntos de cierre. | Bloquea el ruido exterior y garantiza la total estanqueidad al aire. |
| Salud y Bienestar | Máxima transmisión luminosa sin «efecto invernadero». | Regula el sueño y reduce la fatiga visual gracias a la luz natural. |
Preguntas Frecuentes (FAQs)
Las ventanas de hoja fija son las que tienen menos perfil y más cristal, maximizando la luz (ideales para zonas donde no necesitas ventilar). Entre las practicables, la oscilobatiente de una hoja aprovecha mejor la luz que las correderas tradicionales, que suelen tener perfiles centrales más anchos o superpuestos.
No necesariamente. Si eliges vidrios de alto rendimiento (bajo emisivos) y perfiles con rotura de puente térmico, una ventana grande puede aislar igual o mejor que un muro antiguo sin aislar. Además, en invierno, una superficie de cristal mayor orientada al sur puede aportar calefacción gratuita (ganancia solar pasiva).
No hace falta renunciar a la luz para tener privacidad. Existen vidrios translúcidos o mates (al ácido o chorro de arena) que dejan pasar casi toda la luminosidad, pero impiden la visión nítida desde fuera, ideales para baños o plantas bajas. También puedes optar por vidrios espejados o Guardian Sun que dificultan la visión hacia el interior durante el día.
Históricamente el aluminio permitía perfiles más finos. Sin embargo, los sistemas actuales de aluminio de hoja oculta y los nuevos diseños de PVC minimalista están muy igualados. El aluminio sigue ganando ligeramente en superficies XXL muy esbeltas, pero ambos pueden ofrecer excelentes resultados de luminosidad hoy en día.

